Usa esta plantilla en tu negocio
Cómo funciona
La depilación láser se decide despacio, y lo que frena no es el precio sino las dudas: si va a doler, si va a funcionar, si hace daño a la salud, la pena frente a la especialista. La plantilla está armada alrededor de eso: primero la persona marca los problemas que conoce —vellos enterrados, irritación, rasurarse sin fin—, luego las zonas y después dice directamente qué la hace dudar. La recepción recibe la solicitud y ya sabe por dónde empezar la conversación.
La pregunta sobre contraindicaciones es la más delicada. Sirve para algo concreto: embarazo, epilepsia, antecedentes oncológicos y otras condiciones definen si la sesión puede realizarse. Pero la información de salud es un dato sensible en prácticamente cualquier legislación y solo debe recogerse con un consentimiento aparte: conviene revisar con un abogado el texto del formulario de contacto y mantener la lista corta, sin pedir diagnósticos «por si acaso».
El quiz termina con la elección de sucursal y horario de la sesión. Si tienes varias direcciones, eso resuelve además el ruteo: la solicitud llega con la sucursal ya definida. El regalo que promete la plantilla por completarla —la primera sesión o un descuento en el paquete— funciona en este nicho porque la depilación es un tratamiento por sesiones, y la meta de la primera visita es empezarlo, no vender un procedimiento suelto.