Usa esta plantilla en tu negocio
Cómo funciona
Un catálogo de puertas son cientos de claves que se diferencian por detalles, y el comprador se hunde ahí. El quiz reduce la elección con tres preguntas claras: cómo abre la puerta, qué estilo le va más y qué tono quiere. Cuatro o cinco opciones en cada pregunta en vez de una cuadrícula infinita de productos, y la persona llega al final en lugar de cerrar la pestaña.
Después el quiz hace lo principal: separa dos escenarios. Si las medidas ya se conocen, el cliente escribe las dimensiones del hueco y recibe el cálculo. Si no, agenda la medición con su dirección y un horario que le quede bien. Esa es la acción objetivo de la tienda: el medidor en el domicilio vende mejor que cualquier catálogo y, de paso, calcula las extensiones, las molduras y la instalación.
Los estilos y los tonos conviene mostrarlos con tus propias fotos y no con imágenes de banco: así el cliente elige entre lo que de verdad tienes y la solicitud llega acorde a tu surtido. El catálogo que la plantilla promete por completar el quiz es un bono adecuado, porque continúa la elección en vez de distraer de ella.