Usa esta plantilla en tu negocio
Cómo funciona
Los «cursos de inglés» se compran por razones completamente distintas: para una entrevista en una empresa internacional, para emigrar, para viajar, para uno mismo. El programa, el profesor y la intensidad de esas personas deberían ser distintos, pero un formulario común las iguala a todas. El quiz empieza justamente por el objetivo y después precisa el nivel y la habilidad que hay que desarrollar primero: hablar, escribir o comprender lo que se escucha.
Aparte, la plantilla pregunta cuánto tiempo está dispuesta la persona a dedicarle al estudio. Es la pregunta más honesta de todas: muestra no solo la intensidad adecuada, sino la disposición real a aprender. Quien elige la opción mínima está comparando precios más que preparándose para empezar, y con esa persona hay que trabajar de otra manera.
Con el nivel hay una dificultad conocida: la gente lo exagera y también lo subestima. Cuando alguien habla español desde siempre, juzgar su propio inglés en una escala de A1 a C1 es pura intuición. La autoevaluación del quiz es una referencia para la primera propuesta, no el resultado de un diagnóstico. Si tu escuela tiene una prueba de nivel de verdad, lo lógico es llevar a ella desde la pantalla final: así el quiz se vuelve el primer paso y no un sustituto del diagnóstico.