Usa esta plantilla en tu negocio
Cómo funciona
A un hotel pequeño el quiz le sirve justo donde no hay un módulo de reservaciones completo: en el perfil de Google Maps, en redes sociales, en la publicidad. El huésped elige el tipo de habitación —sencilla, doble, suite, departamento con cocina—, la fecha de llegada, el número de noches, el desayuno para cuantas personas haga falta y la vista desde la ventana. La recepción recibe una solicitud lista con la que solo queda revisar disponibilidad y confirmar.
Hay que tener claro lo que el quiz no es. No ve la ocupación de las habitaciones ni revisa las fechas libres, y tampoco cobra la reservación: si en la oferta prometes traslado «al pagar la reservación», ese cobro lo haces tú después de confirmar. La frase honesta en el resultado es: «revisamos disponibilidad y te enviamos la confirmación en menos de una hora».
En cambio, la solicitud directa tiene una ventaja obvia: es un huésped sin comisión de plataforma. La vista y el desayuno dentro del quiz no son solo parámetros, son una venta adicional suave: la habitación con vista al mar y el desayuno para dos los elige el propio huésped mientras está con la ilusión del viaje. El bono por reservar directo —traslado, salida tardía, desayuno de regalo— conviene ponerlo en la primera pantalla: es el argumento principal frente a reservar por una plataforma.