Usa esta plantilla en tu negocio
Cómo funciona
Aquí la decisión no la toma quien va a las clases. A los papás no los convence un horario ni una lista de talleres: les interesa qué va a cambiar en su hijo. Por eso la plantilla no pregunta por el horario cómodo, sino por el niño mismo: cuántos años tiene, qué aptitudes le han notado, qué les preocupa de su crianza, qué habilidades les gustaría desarrollar.
La edad va como primera pregunta porque en los centros infantiles es un filtro duro: los grupos se arman por edad y la mitad de las consultas se cae justo ahí. Mejor saberlo de entrada que explicar en la llamada que para un niño de tres años esa actividad no existe.
Las preguntas sobre aptitudes y dificultades, además, enganchan: el papá o la mamá se pone a pensar en su hijo y termina el quiz casi sin darse cuenta. Conviene cuidar la redacción: el quiz ayuda a elegir una actividad, no evalúa al niño ni le pone diagnósticos. Todas las preguntas se editan según tus actividades y tus grupos de edad.